El AL30 es el Bonar 2030, el bono soberano argentino más operado del mercado. Emitido bajo legislación argentina en el canje de deuda 2020, es la referencia local para evaluar el riesgo soberano en pesos y dólares. Su alta liquidez lo convierte en el instrumento preferido para construir dólar MEP y CCL.
El AL30 fue emitido en septiembre de 2020 como parte del canje de deuda con acreedores privados. Cotiza en BYMA en tres variantes: AL30 (pesos, T+1), AL30D (dólar MEP, T+2) y AL30C (dólar CCL, T+2). La diferencia entre AL30D y AL30C, dividida por el cociente, te da el spread MEP-CCL implícito.
Paga intereses semestrales en dólares con un cronograma step-up: las tasas arrancaron muy bajas (0,125%) en 2021 y van creciendo hasta llegar al 1,75% anual desde julio 2027 hasta el vencimiento. La amortización del capital se realiza en 13 cuotas semestrales del 7,69% nominal, comenzando en julio 2024.
Por su altísima liquidez, el AL30 es el instrumento estándar para hacer dólar MEP/CCL: se compra el bono en pesos, se espera el período de parking (1 día hábil para MEP), y se vende en dólares en la otra plaza. La diferencia entre el precio comprador en pesos y el vendedor en dólares define el tipo de cambio implícito de la operación.
Para inversores que buscan exposición de plazo medio (5 años aprox.) a deuda soberana argentina, AL30 es el benchmark natural. Su contraparte bajo legislación de Nueva York es GD30, que generalmente cotiza a una prima respecto a AL30 por la mayor protección jurídica.
La TIR del AL30 fluctúa según las expectativas del mercado sobre la capacidad de pago de Argentina. Cuanto más alto el riesgo país, más alta la TIR exigida. Históricamente, una TIR del AL30 cercana al 8-12% se asocia con escenarios optimistas, mientras que TIRs del 20-30% reflejan escenarios de stress.